El año 2025 se va acabando. Demasiadas muertes cercanas. El tanatorio de mi pueblo, Sant Cugat del Vallès, ha visto pasar por sus salas de velatorio, durante este mes de diciembre, al querido amigo Lluís Segú, al compañero de escuela Jordi Martinell y a la esposa de Jando Magrans, otro compañero de escuela. Un año de pérdidas dolorosas, sí. Por defunciones, pero también por enfermedades que, aun no siendo mortales, han alterado profundamente la vida de los que las han sufrido y de los que les hemos cuidado…
Como siempre, la vida continúa, impasible a nuestra cuitas. El invierno acaba de empezar, aunque hace semanas que la lluvia y los días grises me han recordado que este ha sido un otoño —al menos en lo que respecta a las sensaciones— más parecido a los de antes de que el cambio climático se hiciera patente. Van llegando las felicitaciones de Navidad y los mejores deseos para el año 2026.
No hace falta decir que deseo lo mejor para todo el mundo en 2026, y siempre, y que quiero pensar que, descartadas las felicitaciones “mecánicas”, de oficio, todas ellas se envían con el deseo real de que nuestro mundo mejore. Confieso, sin embargo, que cuando pienso en algunos de sus autores, las felicitaciones me desconciertan un poco. Tengo la sensación de que algunos de los propios emisores no relacionan lo que dicen con cómo van realmente las cosas. Sí, definitivamente sí: en algunos casos siento curiosidad.
Recibo felicitaciones de personas, digámoslo así, muy cómodamente apoltronadas en el establishment. “Próceres de la cosa nostra” que domina la sociedad, o simplemente vividores pegados a la ubre, a quienes les importa un bledo ayudar a consumar el desastre, porque hace tiempo que han perdido los escrúpulos (si es que los han tenido alguna vez). Pienso en personajes del mundo profesional, económico y político, a quienes conozco lo suficientemente bien —a menudo personalmente, por haber formado parte de mi vida tiempo atrás—, dedicados, consciente o inconscientemente, a garantizar que la deriva que domina la forma de vivir actual, a mi modo de ver nefasta para la salud mental del ser humano y para el futuro medioambiental del planeta, no tenga freno…
No puedo evitar la sorpresa cuando me desean lo mejor para 2026. ¿Cómo puede ser —pienso— que los autores materiales del desastre y los colaboradores necesarios me deseen un feliz 2026? ¿No son conscientes de sus actos y actitudes? ¿Se han vuelto unos cínicos sin entrañas? ¿Feliz 2026? ¡Pero si hacen todo lo que pueden, y más, para que sea un desastre para la mayoría!
Mientras escribo, el amigo —también compañero de escuela y colega médico— Ricard Bargués, envía una felicitación mucho más realista. En ella se puede ver una vaca sobre una canoa o un tablón de madera clavado en la arena de una playa de Guinea-Bissau, y desea que “el 2026 no nos deje encallados”. Afortunadamente, también tengo amigos realistas, que ni tienen intereses personales para negar la evidencia, ni se engañan, ni engañan. ¡Es de agradecer!
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La curiosidad que da sentido a la vida 
La curiosidad lleva a hacer y a hacerse preguntas. En cierto modo, cada vez siento más curiosidad. Cuantos más años pasan, menos certezas tengo y mayor es la necesidad de preguntar, con una curiosidad creciente. Lo que me rodea me sorprende cada día más.
Parece ser que un antepasado de mis hijos se preguntaba —con tono crítico y desconfiado hacia el estudio—, de forma retórica: «¿quién estudia?». Y acto seguido se respondía a sí mismo: «quien no sabe». Dando a entender que, si ya sabes, no hace falta estudiar. Consideraba que los años dedicados al estudio eran años perdidos en términos de producción y enriquecimiento y, en ese marco, a menudo manifestaba también una inquietud: «¡a ver si vamos a acabar siendo más sabios que ricos!».
He tenido la suerte de poder estudiar bastante a lo largo de mi vida, y lo que he aprendido ha sido útil porque, junto con la experiencia acumulada por el hecho de vivir unos cuantos años, ha estimulado mi curiosidad. Y también diría que ha estimulado mi creatividad, mi imaginación y mi capacidad de abstracción.
He disfrutado mucho leyendo El arte de ser humanos, de David Bueno, un libro maravilloso que, además de explicar muy bien el carácter determinante del arte a la hora de hacernos más humanos, clasifica la filosofía y la ciencia como artes, básicamente porque comparten la capacidad creativa y de abstracción del cerebro —y del alma— humanos. La curiosidad lleva a hacer preguntas, también filosóficas, y a plantear hipótesis científicas, fruto del ejercicio de observar con curiosidad. En ambos casos, como ocurre con la pintura, la escultura, la música o la poesía…, la creatividad y la capacidad de abstracción son determinantes. Quizá cuesta más ver la relación entre la capacidad de abstracción y la ciencia que la que se da con la filosofía y otras artes. Basta pensar en conceptos como la fuerza, la energía, la probabilidad…, para ver la ciencia como un sistema de abstracciones que opera con realidades que no vemos.
Sea como sea, la ignorancia conduce a la curiosidad, al deseo de saber, a la necesidad de hacerse preguntas y las respuestas que se obtienen, cuando las hay, normalmente llevan a más preguntas. Así evolucionan el conocimiento, la ciencia, la filosofía y todas las artes.
Si pudiéramos detener el tiempo justo en el instante en que se produce un descubrimiento científico, se confirma un hecho estadístico o se formula una respuesta —siempre provisional— a una pregunta filosófica, podríamos decir, sin engañarnos, que «esto es así». El problema comienza cuando confundimos ese instante con una verdad definitiva. Es entonces cuando el pensamiento se fosiliza y el dogmatismo nace de la ilusión de que el tiempo puede dejar de pasar.
Creo que soy lo bastante humilde como para reconocer que estoy cerca de constatar por mí mismo que «solo sé que no sé nada», cosa que no me impide tener posicionamientos personales —ideológicos, si se quiere— que no considero dogmáticos, en la medida en que el pensamiento también evoluciona, pero que pueden parecer rígidos a quien no piensa como yo, del mismo modo que a veces me lo parecen a mí pensamientos que tienen otros, no coincidentes con los míos. Seguramente diréis que esto es obvio: que la ciencia se organiza en torno a verdades provisionales y la ideología lo hace en torno a convicciones necesarias. No descansa principalmente en datos cambiantes, sino en valores jerarquizados. Y los valores ni son verificables empíricamente ni evolucionan como una teoría científica.
Opino, por otra parte, que los valores —sin negar que puedan matizarse a través de la creatividad y la capacidad de abstracción— no evolucionan ni se transforman con la misma lógica que lo hacen el conocimiento o el arte, porque no responden a criterios de verdad o innovación, sino a orientaciones morales más estables.
Disculpad mi digresión, pero necesitaba compartir el razonamiento en torno al hecho de que, pese a que la curiosidad me domina, pese a tener más preguntas que respuestas, pese a estar abierto a todo tipo de razonamiento y controversia, mantengo posiciones firmes —no dogmáticas, no graníticas— susceptibles de evolucionar, pero firmes. Son el resultado de mi lectura de lo que ocurre a mi alrededor de acuerdo con mi sistema de valores. Discutir sobre si la Tierra es redonda o plana no es una cuestión de valores. Pero tener posicionamientos propios respecto a si la humanidad progresa o avanza hacia la autólisis, o bien sobre si los efectos del capitalismo son globalmente positivos o no, por citar lo primero que se me ocurre, sí se sustenta en un determinado sistema de valores. Como también se sustenta en él considerar cínicos a los sinvergüenzas que, pese a contribuir con su quehacer diario a la degradación humana, tienen el descaro de desear que 2026 sea un gran año.
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En Cataluña hay demasiada gente que quiere arreglar el mundo, todo el mundo, mientras contempla pasivamente cómo nuestro país se deteriora. Porque se deteriora, y mucho. Y esta no es solo una afirmación derivada de mis sensaciones personales —que también—, sino que se sustenta en estudios objetivos más próximos a la academia y a las ciencias que a cualquier ideología. En los próximos meses dispondremos de uno que nos confrontará con la cruda realidad de la Cataluña actual, que está a años luz de aquel país puntero en España y muy competitivo a nivel internacional.
No podemos seguir centrados en la “importación de personas humanas”. Una parte nada desdeñable del empresariado catalán atrae a migrantes con la única finalidad de cebar el negocio a base de pagar salarios de miseria y reventar el mercado. Nuestros jóvenes (y muchos no tan jóvenes) son los damnificados. Me indigna ver con qué desvergüenza Foment del Treball afirma que necesitamos 1,5 millones de inmigrantes más. Algo que hace las delicias de esa izquierda deseosa de recibir cuantos más migrantes mejor para realizarse a base de discursos autocomplacientes —que no de políticas ni de acción— que dicen ser de izquierdas. Curiosa pinza entre empresariado de derechas y los “progres izquierdosos”, indiferentes unos y otros al futuro de nuestros jóvenes y a la sostenibilidad del Estado del Bienestar, por otra parte ya bastante maltrecho. El tipo de inmigración que fomentan, en la práctica, no deja de ser una especie de “esclavismo 2.0”. La inmigración que recibimos en el siglo XXI es al esclavismo lo mismo que la cúpula judicial es a los ejércitos golpistas. El lobo debe disimular y presentarse con piel de cordero. Pero sigue siendo el mismo lobo.
Los pobres inmigrantes no tienen ninguna culpa. Son las víctimas instrumentales, la mercancía humana que necesitan fachas y progres para mantener sus respectivos tinglados. Eso sí… ¡feliz 2026, eh!
Normalmente se dice que los catalanes no quieren hacer los trabajos que los inmigrantes aceptan hacer. Esto no es cierto. Lo que no quieren los catalanes es trabajar por salarios de miseria que los inmigrantes se ven obligados a aceptar. No es verdad que los jóvenes catalanes no quieran trabajar, por ejemplo, de camareros o taxistas. Lo que no quieren es trabajar por salarios —los de los inmigrantes— que de media son casi un 30 % inferiores al salario medio de los trabajadores nacionales.
Los japoneses no tienen tantos problemas para hacer la mayor parte de trabajos que supuestamente no quieren hacer los catalanes. Allí la tasa de inmigración es del 2,2 % de la población. En Corea es del 3,33 %, en la UE, de media, del 9,6 %, en la zona euro del 11,3 % y en España del 13,4 %. En Cataluña, del 18 %.
El amigo Xavier Roig (véase Cómo Cataluña ha pervertido el modelo de inmigración https://www.viaempresa.cat/economia/com-catalunya-ha-pervertit-model-immigracio_2227012_102.html) explica cómo, en lo que llevamos de siglo XXI, entre 2000 y 2025, Cataluña ha pasado de 6,1 millones de habitantes a casi 8,2 millones. Un incremento del 34 %, totalmente irracional, inédito en el mismo periodo en cualquier región europea. Básicamente a causa de la importación de mano de obra inmigrada a precio de saldo. Más allá de las tensiones sociales previsibles cuando las cifras de inmigración alcanzan el 18 %, el resultado de esta “no política” es devastador en términos económicos y de desnacionalización.
En cuanto al resultado económico, reproduzco un fragmento del citado artículo de Xavier Roig:
«(…) El crecimiento del PIB entre el año 2000 y 2025 ha sido, aproximadamente, del 1,9 % anual y la población lo ha hecho al 1,3 % anual; el crecimiento del PIB per cápita ha sido, pues, muy pobre, inferior al de las regiones y países europeos que nos rodean. Por ello cabe destacar, vergonzosamente, que si el PIB per cápita de Cataluña estaba en el año 2000 un 5 % por encima de la media europea, hoy está un 12 % por debajo. Hemos descendido 17 puntos porcentuales. La explicación parece inmediata: ha crecido demasiado la población. Y es cierto».
En términos de pérdida de identidad nacional, el problema es mayor. A la derecha española, como a la izquierda socialista, ya les va bien inundar Cataluña de inmigrantes que desconocen la lengua y, por supuesto, los rasgos culturales básicos y las tradiciones catalanas. Como también les va bien a los empresarios importadores de inmigrantes, a los Comuns, a la CUP y a formaciones de carácter hippie-happy-flower en general. Los Comuns, todavía disimulan. Se les ve el plumero, pero intentan disimular. Sus socios podemitas de Madrid se descararon sin rubor bloqueando la transferencia de competencias de inmigración a la Generalitat. En cuanto al PSC, convendremos en que no se caracteriza por ser el paladín de la política lingüística ni de la promoción de la cultura catalana. Formalmente no son contrarios. Pero la situación de la lengua y de la cultura catalana y en catalán no permite nada que no sea el “activismo militante” si quiere sobrevivir. Me olvidaba de los sindicatos: ¡los cooperadores necesarios!
Si a los inmigrantes añadimos los expatriados —muchos de los cuales viven, sobre todo en Barcelona, en inglés, sin ningún problema— y las hordas de turistas de alpargata que inundan el país, sin que dispongamos de los instrumentos propios de un Estado para acogerlos como sería necesario y, sobre todo, sin una población local que reaccione al atropello indigno y vergonzante que sufrimos, nuestro futuro identitario está en riesgo.
En lo que respecta al turismo, la cosa es todavía más perversa. La mayoría dice estar de acuerdo en que “esto así no puede seguir, que hay que restringir y apostar por un turismo de calidad”. Bien, eso no pasa de ser un discurso. La apuesta sigue siendo por un turismo de “alpargata sucia y agujereada”. El sector está perversamente estructurado para ganarse bien la vida con este modelo. Vuelvo a Xavier Roig, hablando de sectores económicos como el turístico:
«Se trata de sectores enteros diseñados de tal manera que, sin el uso de esta mano de obra extremadamente barata y poco conflictiva, no serían viables. Son negocios que solo reportan beneficios, y grandes, a sus accionistas, dejando para la sociedad el coste social —médicos, maestros, transporte, externalidades, contaminación tolerada, etc.—. Negocios que, dicho de forma llana, no cubrirían costes si no fuera porque todos los demás ciudadanos se los pagamos. No solo en forma de impuestos, sino también en forma de retroceso y empobrecimiento».
Al final, será difícil evitar que un cierto porcentaje de la población acabe identificándose —con todos los riesgos sociales, políticos y de todo tipo que ello comporta— con aquel dicho tan antiguo que dice: «de fuera vendrá quien de casa nos echará». Y es que cuando las instituciones fallan, cuando la política renuncia al gobierno y cuando los problemas reales se acumulan sin respuesta, el malestar busca salidas simples que, en ocasiones, acaban siendo injustas y peligrosas.
Es aquí donde reside la inmensa responsabilidad de quienes han diseñado, tolerado o promovido esta deriva. Cuando se abandona la planificación, cuando se confunde humanismo con demagogia barata y buenismo cursi, y cuando se sustituyen políticas públicas serias por discursos bienpensantes, se abre la puerta a reacciones que pueden tener consecuencias no siempre deseables. No se puede exigir “lucidez” a la ciudadanía si antes no se le ofrecen herramientas, límites claros y un horizonte de futuro creíble.
Es hora, pues —esperemos que no sea demasiado tarde—, de reflexionar a fondo sobre cuáles deben ser nuestras actitudes colectivas, en el sentido más amplio del término, ante los hechos expuestos. No solo en relación con la inmigración, sino con el modelo económico, el papel del Estado del Bienestar, la cohesión social, la preservación de la lengua y la cultura propias, y la responsabilidad política de quien gobierna y de quien dice representarnos. Y, sobre todo, es hora de meditar con rigor y sin autoengaño a quién votamos y por qué lo hacemos, asumiendo que cada voto valida un modelo de país y una manera
concreta de entender el futuro.
Estamos, efectivamente, al final del camino. Seguir fingiendo que no pasa nada, o que todo se resolverá solo, no es únicamente una forma de cobardía política, sino un insulto a la inteligencia colectiva. El tablero está mal dispuesto, las piezas juegan contra el interés común y el tiempo juega en nuestra contra. Hace falta una sacudida profunda, consciente y democrática, porque si no somos capaces de sacudir el tablero con inteligencia, coraje y sentido de país, será la historia —implacable— la que lo haga saltar por los aires.


Josep, tu reflexión como médico es bárbara, en materia de lo que significa la salud en una sociedad y cómo se acota por los recursos y las decisiones política. El dictum de que la salud cuesta y el dinero alcanza para lo que alcanza es muy real en este contexto. ¿Tiene la salud un precio? ¿Lo tiene la vida misma? Apuntas en tu escrito, explícita e implícitamente a una respuesta dura. La política es disfuncional, la política pública también, la alineación de los objetivos es perversa. Qué resultará tras esta pandemia no se puede saber. Vivimos en un entorno de incertidumbre radical. Es difícil, si no es que imposible, prefigurar los escenarios posibles. En todo caso lo que ha quedado desenmascarado en todas las sociedades está ahí frente a todos. Como siempre, habrá interpretaciones antagónicas. Te abrazo
Hace años que aprendimos que la salud no tiene precio -no digamos la vida-, pero tiene coste. Si hablar de financiación de la salud siempre es un problema, tras el COVID19, con el drama económico que nos espera… Sigo diciendo que, ojalá, aprendamos algo de todo esto. Abrazo
Moltes felicitats Josep Maria! El Claudi és el millor regal. La meva enhorabona.
Moltíssimes gràcies Montse!!!
La veritat és que es tracta d’una de les experiències més maques, mai viscudes!
Segueixo pensant que els teus articles parlen dels teus records, experiències personals i coneixements. Alguns són més narratius i de ficció però la majoria parlen de tu. Si escrius al teu blog és perquè t’agrada i ho necessites. A mi m’agrada com escrius i el que expliques i per a mi és un tipus de literatura ja que és una manera com una altra d’escriptura sigui ensucrada o no. No tots els teus escrits són ensucrats, al contrari. Jo, egoistament, t’animo a que continuïs escrivint!
Gràcies pel comentari Montse! La veritat és que em mantinc força indiferent respecte a si el que escric és o no literatura. Com explico, el debat m’ha sorprès a mi mateix i he aprofitat l’aportació feta sobre el gènere “Papers privats”, per reconèixer que vivim en un Estat falsament democràtic, en el que les llibertats bàsiques continuen estan amenaçades i et pots veure represaliat pel que penses. De manera que escriure, pot esdevenir un risc. Jo, aquest risc, l’he sentit molt a prop!!!
APUNTO LA RECOMANACIÓ. M’ENCANTA EL TÍTOL “QUAN EREM FELIÇOS.” MOLT EVOCADOR.
Gràcies Eva! Un títol que desvetlla records, sensacions i fa pensar. El llibre, més enllà del títol, també val la pena!
Excelente José María Como te comentaba, el fútbol en Uruguay es parte principal de su identidad cultural Quien crea que el fútbol son 22 individuos detrás de una pelota, público, instituciones y gente que dirige y hace negocios, se equivoca. Incluye sentimientos y pasiones difíciles de definir y describir con connotaciones de la mayor diversidad. Tus relatos sobre la realidad de estos lares parecen escritos por un uruguayo o un argentino. Felicitaciones un abrazo y un viva el fútbol Cataluña Uruguay y mi amado Peñarol
Muchas gracias Pablo. Tus palabras me halagan. Sabes que soy un enamorado de tu país, al que me gustaría poder viajar más a menudo. El futbol tiene significados distintos en cada país, más allá de los aspectos comunes, más vinculados a la parte estrictamente deportiva, técnica. Quien no sea catalán, o no haya vivido por acá o, por lo menos, no nos conozca bien como país, no puede comprender lo que es el Barça para nosotros y, mal que les pese a algunos, que el país no se explica de igual modo sin el Barça y, el Barça, simplemente ni se explica sin Catalunya.
Yo creo que eso me facilitó entender el significado profundo del “maracanazo” para todos los uruguayos desde 1950, o lo que significa Peñarol y que hay detrás de la rivalidad deportiva entre Peñarol y Nacional. Nadie llegará a comprender bien todo el significado de Uruguay sin adentrarse en el fútbol.
En 2018, cuando River Plate y Boca Juniors jugaron la final de la Copa Libertadores, yo lo viví con una emoción grande. Salvando las distancias, me trasladaba a una hipotética final de Champions entre el Barça y el Real Madrid (que nunca se ha dado). Sólo imaginarlo -y puestos a imaginar ya lo hago con victoria azulgrana, claro!- me trasladaba a una dimensión desconocida. Imagínate -creo que no se ha dado nunca no?- una final Peñarol-Nacional de Montevideo, de la Libertadores!!!
Eso sí, por favor, si se produce, no la jueguen en el Bernabeu!!! No hay paradoja mayor que celebrar la final de una copa sudamericana llamada “Libertadores” en un estadio que simboliza la esencia del espíritu colonizador español!!! Fíjate todo lo que hay detrás del futbol, más allá del deporte!. Abrazo amigo
Querido para darte un ejemplo de la significación de este fenómeno cultural que era el fútbol, me remonto a mediados del siglo pasado. En mi ciudad natal San José de Mayo, (a 90 kms de Montevideo) desde la ventana de mi cuarto y previo al almuerzo dominical en familia, mi abuelo materno conversaba con un tío sobre el fenómeno migratorio, en especial el proveniente de las penínsulas Ibérica e Itálica. El abuelo esquematizaba, con una serie de válidos argumentos, que las corrientes migratorias mayoritarias en el Uruguay se agrupaban dentro de estos parámetros: por un lado la “migración española, cristiana, identificada con el Partido Nacional, y simpatizante del club Nacional de fútbol”. Por otro lado “la migración italiana, atea o agnóstica, adepta al Partido Colorado y simpatizante de Peñarol” . Por supuesto que con matices y discutible como cualquier esquema que pretende encasillar realidades de cierta complejidad. Pero en términos generales podía admitirse que era así El tema es que el fútbol formaba parte de la definición de esas corrientes. Peñarol cuyo nombre proviene de la deformación en la pronunciación de una ciudad italiana “Pinerolo” conjugado con los obreros ferroviarios ingleses. En contraposición un grupo de jóvenes universitarios reivindicando lo local crea las bases fundacionales del club Nacional de fútbol. Si será este hermoso deporte mucho más que una expresión deportiva. Abrazo grandote querido amigo
Que bueno Pablo!!! Siempre se aprenden cosas y, una vez más, confirmamos que el fútbol nos ha marcado más allá de lo deportivo
Por cierto, no sé porqué tu comentario me ha evocado que, personalmente, siempre he situado a Nacional, en un bloque con River Plate y Real Madrid. Que curioso que los tres equipos vistan de blanco o con predominio del blanco. Sé que Nacional en el origen vestía con predominio de rojo.
Me gustan más las franjas amarillonegras de Peñarol, la horizontal amarilloazul de Boca (o la rojinegra de Newell’s Old Boys) y las azulgrana!!!
Y mira que tengo grandes y respetados amigos de River!!! Pero yo también tuve un abuelo que me contó cómo entre River Plate y Milonarios de Bogotá, en el Barça nos quedamos sin el gran Di Stefano!!! Y haciendo fútbol-ficción estoy irracionalmente convencido que el palmarés del Madrid, distaría de ser el que es, sí Alfredo Di Stefano hubiese recalado en el Barça, como debería haber sido!!!
Tenemos a nuestros hermanos allende el río Tenemos los mismos orígenes La mayoría bajamos de los barcos en el adn de nuestros abuelos, pero somos diferentes. No mejores, diferentes. Pero a pesar de esas diferencias sin calificación, es el único país de toda Latinoamérica que no sentimos como en casa Costumbres, gustos, etnias etc las compartimos pero las expresamos y manifestamos de manera diferente. Por eso los entendemos y entendemos la realidad de Maradona y la mayoría visualiza al deportista y no a la persona y su defectos y sus debilidades. Me pregunto cual sería la realidad de muchos que lo censuran, si tuvieran que enfrentar, la fama en su máxima expresión, la adulonería, el acercamiento interesado de muchos que querían usufructuar lo que caía de la mesa de Maradona. Como la sentencia bíblica “antes de ver la paja en ojo ajeno, mira la viga en tu ojo”. Y cuando no, habla la envidia y la frustración Grande Diego sólo recuerdo tus gambetas y goles y las alegrías que le diste a tu sufrido pueblo
Gracias por tu comentario Pablo!
Si le pusieran a miles de ciudadanos anónimos, la décima parte de cámaras, micros y periodistas encima buscado vender escándalos, como le pasó a Diego, nos sorprendería verificar que el refrán “en todas partes cuecen habas”, es muy, muy cierto. Y a la voz, también bíblica de “quien esté libre de pecado tire la primera piedra”,no veríamos tantas “piedras” como las lanzadas contra Maradona. Y por supuesto, teniendo claro los múltiples y graves problemas que tuvo
Un exercici d’escriptura automàtica excel·lent.
Moltes gràcies per llegir-lo i pel teu comentari. Gràcies!
Josep Maria, luego de habernos encontrado recientemente en Barcelona, lo que celebro, este escrito tuyo parece una continuación de lo que conversamos. Tiene un eco del tono de ese par de ocaciones en la que afinamos puntos de vista que, finalmente, eran convergentes. Has logrado expresar tus pareceres y sentimientos de una manera puntillosa. Me recuerda a los ironistas ingleses, Swift, sobre todo. El catálogo de los normalidades que expones tiene rasgos manifiestos de la disfunción que caracteriza ésta época y con un acento aun mayor asociado con la pandemia y sus consecuencias. Y nada de esto es intrascendente, sino que está dejando una huella en todos y que cada uno procesa a su manera, pero que en conjunto está definiendo algo que aun no entendemos. ni asimilamos. Procesarlo cada noche exige un esfuerzo al que en ocasiones renunciamos para simplemente ocupar algunas horas en un sueño denso y poco reparador. Encontrar un lugar en la normalidad, sea a escala local, nacional o mundial es toda una batalla cotidiana. Dices bien estar cansado de comer lo que nos preparamos solos día tras día, he ahí una pincelada muy afortunada en tu escrito. Hay algunos refugios (o trampas) para engañar lo normal, pequeños placeres que ahora experimentamos en soledad. Algo ineludible es seguir aprendiendo hasta el último aliento. Huyo de las tonterías como de la pandemia misma. Este me parece , sin duda, uno de los mejores blogs que te he leído. Te envío un abrazo y mucho afecto desde la Gran Tenochtitlán.
Muchas gracias por tu comentario Leon. Me quedo con lo ineludible de seguir aprendiendo hasta el último aliento. También con evitar la elusión de la realidad. Con la necesidad de afrontarla por duro que resulte y a pesar de los pesares, evitando decaer o, por lo menos, guardando una reserva de fuerza mínima para volver a empezar desde muy abajo, cuando todo resulta demasiado agobiante.
Al final, este mundo de locos, es el nuestro y el de nuestros hijos y nietos aunque actuemos como si nos fueran indiferentes cuando son lo más importante que tenemos.
Por cierto, mejor la Gran Tenochtitlán que la capital del Virreinato de la Nueva España. No sé si mejor o peor que la capital de los Estados Unidos Mexicanos. Ese dilema, te lo dejo para ti, amigo.
A la festa del futur, caminant conscients, sense extridències, demagògies i poques filosofies proselitistes barates, caldria que hi fossim convidats tots. O bé autoconvidats.
Agents del canvi ho som tots. Els directius sanitaris, els socials, elsl comunitaris, fins i tot, els que ostenten el complex i perillós camí de fer polítiques de la cosa pública. Tots els poders traçats en vertical, horitzontal ( per allò de la governança democràtica) i diagonal caldria que hi fossim convidats. Diuen que tot suma, de vegades resta. No sempre multiplica i en tendència general tendeix a dividir. Però ens hi caldríem trobar tots en això que li diem futur.
Personalment, a mig camí fet del trajecte professional, miro enrera i començo a pensar en les forces invertides en i per el canvi, en els troços de pell perduts i regalats ja en lo personal i professional . I sí, ja m’ha tocat sentir, com expliques Josep Maria, les ganes boges de fotre-el-camp, sense llibre de venda a la tornada. Per seguir, més anònima que el periodista glorificant el retir, obrint més parèntesis, altres parèntesis pel canvi.
Com a docent a la facultat, setmanalment convisc de forma privilegiada entre noves i renovades promeses del talent pel canvi. I és en aquest espai, on sento cada vegada més la necessitat d’explicar-los la importància dels parèntesis, dels motius i les ganes que tindran tantes vegades de fotre el camp, i de la visió necessària ” prou esquinada” que cal tenir per tirant endavant de les causes pel bé comú.
Possiblement el compromís amb el futur, i la festa a la que ens convida, sigui també poder explicar als que ens venen amb ganes al darrera, sense gaires floritures, què vol dir tenir vocació pels altres: vocació sanitària, vocació social… Sense generar espectives de futurs redemptors o salvadors; sinó generant ganes i valor pel caure i aixecar-se tantes vegades com sigui possible, en xarxa, en companyia, sumant coneixement, perquè potser, només potser així, moltes persones en xarxa, en molts petits espais de parèntesis, puguin mirar de no enviar tot això a fer punyetes.
Gràcies Josep Maria, pel camí narrat, i pel que et queda per narrar i compartir.
Gràcies pel comentari Marta Eugènia. Tots els qui arribem a aquest món, hi estem convidats i tenim la possibilitat de fer les coses bé. La llavor està en cadascun de nosaltres. A partir d’aquí…
Parles de valors, de capacitats potencials que hi ha qui desenvolupa més i qui no tant. O de forma desigual al llarg de la vida professional i de la vida en general.
Del que comentes m’enganxo a la teva vocació docent. Els joves -o no tant joves- que formes, com deia, porten tots la llavor “de fàbrica” per poder ser persones com cal. No tots tindran però les aptituds per a assumir determinades responsabilitats professionals. Penso -i el programa de formació que vaig seguir al Canadà es basava en aquest principi- que sense aptituds personals la formació, la lectura, l’estudi, la discussió, els programes docents, les tesis, tesines i treballs de màster…, donen títols, però no necessàriament persones capacitades per afrontar determinades situacions complexes i reptes. Es poden sumar crèdits i els bons professors poden transmetre molt, més enllà de la matèria docent. Però no fer miracles. En lideratge -entès en un sentit omnicomprensiu, no necessàriament re ferit a allò que és “rutilant”-, el líder no es fabrica. Si hi ha les condicions es pot millorar moltíssim la capacitat innata. Per tant formació, sí, a a condició que hi hagi aptituds prèvies contrastades i basada en valors en el carrusel del relativisme creixent i del “tot s’hi val” que caracteritza la nostra societat.
Pel demés, ja ho hem dit i estem d’acord, perquè així ho menciones: compromís, fer xarxa, el que jo anomeno practicar el “radicalisme selectiu”, fortalesa, vocació i sentit del bé comú i que la vida -i les organitzacions i els caps, i els que tenen poder en elles i en la societat i…-, et tractin una mica bé.
Reitero el meu oferiment modest des de la rereguarda i des d’una distància prudencial. De la trinxera “vaig fotre el camp”.
Segueix sent com ets Marta, i sàpigues tenir cura de tu. Gràcies per la feina que fas en benefici dels qui més la necessiten.
A esto se llama tirar un cestado de mierda con sordina a Ernest Lluch.
No era en absoluto mi intención. Es una injusta víctima del terrorismo,tuvo una buena trayectoria académica y era un buen hombre.
Eso no quita que los que vivimos en primera línea la negociación de la financiación de la sanidad catalana con él de Ministro, podamos decir con datos objetivos y contrastables, que nunca, ni antes ni después, ningún Ministro de Sanidad dió peor trato financiero al sistema de salud catalán. Las razones las desconozco, pero no lo atribuyo en ningún caso a nada que suponga una etiqueta personal denigrante para Ernest Lluch. Desconozco cuáles fueron sus razones. Seguro que las tenia y no pretendo usarlas para manchar su recuerdo como persona. Casi nadie hace todo bien en la vida y no por eso hay que poner etiquetas denigrantes. Ningún cesto de mierda. Respeto absoluto a su recuerdo
Solo mirando a tu interior te encuentras a ti mismo
Me ha gustado lo de Upper Diagonal
Pues el Lower Diagonal, ni te cuento!
Justo hoy busqué lo que podría haberle sucedido a Anna Maria, obtuve algunos indicios y de repente apareció este sitio, probablemente a través de su hermana Celia.
Muy triste saber de su prematura muerte. Vivimos juntos unos años y solo tengo recuerdos positivos de ella.
No menos importante teníamos la música en común e hicimos algunos conciertos juntas (yo cantaba, ella piano) en Suecia y en España y en especial uno en VilaFranca del Penedes (1990 el.-91) fue muy apreciado por el público.
Ambos también estábamos muy conscientes espiritualmente y sabíamos que la vida no termina en absoluto con la muerte. ¡Que la pase bien en el otro lado, que es nuestro verdadero hogar, más que aquí en la tierra!
Muchas gracias por tu comentario Rolf. Como ves en el post, Anna Maria era mi prima mayor. No me voy a repetir sobre lo que escribí. En el post hablo de mis recuerddos más presentes en mi mente dew ella, en especial de la conversación que mantuvimos poco antes de su, como bien edices, demasiado prematura muerte. Aprecio mucho los sentimientos que se desprenden de tu comentario y comparto mis buenos deseos para ella, dónde pueda quedar algo de su increible energía. De nuevo gracias!!!
Por desgracia en diciembre de 2022 continuamos con los mismos cortes continuos de electricidad y las mismas respuestas cuando llamas a la compañía para notificar la avería.
? Hasta cuando?
No sé hasta cuando Elena. Es desesperante. Sin ir más lejos, ayer tuvimos un corte de suministro -por obra y gracia de ENDESA, ¿cómo no?- de 6 horas de duración.
Por el conducto reglamentario no sólo no consigues nada, sinó que se rien de tí, sin ruborizarse, en tus mismas narices. Es el problema de los grandes oligopolios -quasi monopolios- de las empresas energéticas, agua, telefonía… El cliente es un ser despreciable que lo único que debe hacer es callar y pagar.
Personalmente, a base de remover cielo y tierra y de perder horas, llegué a contacar con un directivo de la compañía y algo mejoró la cosa. Pero ya es tirste que tengas que funcionar al estilo “la España de siempre” y que no consigas nada como cliente, a través de la web o de las desesperantes llamadas telefónicas, en las que te hartas de escuchar musiquillas o de pelearte con robots, o con humanos ubicados en algún call centre remoto que, a efectos, se comportan cómo robots. Tienen un protocolo que no está pensado para servir al cliente, que siguen al pié de la letra, hasta que te desesperas, abandonas y cuelgas. No sé que decirte, Elena… Somos títeres en manos de ellos¡
Me ha encantado, Josep Maria. Yo soy también un amante del fútbol y comparto contigo ese amor (para algun@s, inexplicable) a Messi. El día de la final del Mundial, fui incapaz de ver la tanda de penalties (no quería exponerme a ver algo que no quería que sucediera) y me fui a la calle, solo, “a no oír nada”, esperando una llamada a mi móvil de alguien de mi familia que seguro que sabía que la estaba esperando. Me llamó mi hija María…, para decirme que Argentina era campeona del mundo, pero para mí lo más importante era que Messi lo había conseguido. Felicidad enorme por el mejor jugador de la historia (en mi opinión).
Muchas gracias por tu precioso relato. Un abrazo.
Muchas gracias Javier! No sabes cómo te entiendo! La sola idea que Messi fallara su penal y… Ese era mi pánico, mientras veía el partido por TF1, pero lo escuchaba por Radio Nacional Argentina. Una experiencia inolvidable, la narración del gran Víctor Hugo Morales. Un histórico de las transmisiones futbolísticas, en español, que, con ese partido se jubiló, después de 57 años! Empezó con 18 y, no te lo pierdas, nació en Uruguay! Pero que transmisión!!!
Cuando vi que Messi no fallaba, unido a que el Dibu Martínez, el portero argentino, es de los que paran…
Al final todo acabó bien y, hablando con amigos argentinos y escuchando emisiones, me dieron las 3 de la mañana!
Me quedan por publicar, dos entregas más! Gracias de nuevo Javier. Un abrazo!
Qué fantástico, Josep Maria. Sigue escribiendo, por favor!!!
Gracias Javier!
Leí la tercera entrega sobre el fútbol. El asunto te ha abierto la puerta para una serie de reflexiones y recuerdos, de eso se trata el afán de narrar. Hay mucho de tribal en la pasión futbolera. Estuve una vez en La Bombonera y fue una experiencia sociológica que no olvido. Hablas de Buenos Aires una ciudad muy particular de America Latina y de Argentina, un fenómeno social y político de análisis complejo y reiterativo. El mundial fue un torneo complicado y no me refiero al juego sino a las circunstancias que tan bien ubicas. No es la mejor expresión deportiva pero si de poder y dinero. Esa dicotomía con la pasión desbordada de la gente es muy llamativa. En Mèxico no tenemos ese problema mundialista, la mediocridad del fútbol de aquí es aplastante. Leer este texto me ha traído a la memoria las conversaciones que tenemos y que espero se repitan muchas veces más. Te abrazo desde la Gran Tenochtitlán.
Muchas gracias por tu comentario Leon.
Solo el hombre es el animal que tropieza tres veces con la misma piedra.
En mi adolescencia avanzada, la lectura de “Demian”, de Herman Hesse, con el descubrimiento del Dios Abraxas que integrava en una misma naturaleza divina, el bien y el mal, me sacó la presión, fruto del maniqueismo que sutilmente -o no tanto- el catolicismo religioso, cultural y social prevalente en Europa, metió en mi cabeza. En mi caso en la España nacionalcatolicista, un reducto abandonado entonces por Europa que, alguien me dijo que, ese artefacto extraño y podrido, debía ser “mi patria”. Por cierto, todavía hoy, nadie me ha pedido permiso ni perdón por obligarme a formar parte de ese enjendro . Pero ese es otro tema.
Precisamente el Estadio Azteca, fue el templo sagrado que me descubrió que Dios estaba más cerca de Pelé, Gerson, Rivelinho, Jairzinho, Tostao y cía, que de mi pobre Barça de 1970. La otra cara del fútbol la viví en vivo y en directo trabajando en “las tripas” del mismo, entre 2008 y 2010. Mira por donde, Abraxas de nuevo!
Decidí “olvidar”, hacer cómo que no había visto nada y volver a Misa cada domingo, sentado en mi localidad del Camp Nou, gozando del juego de Messi, Xavi, Iniesta, Puyol, Piqué…
Y, llegó Qatar 2022 y con él, Abraxas en su máximo esplendor. La cara, la misma emoción del niño de 12 años que descubrió algo maravilloso que le vió hacer a O Rei Pelé, en tu ciudad. Yo no quería morir sin ver al símbolo de mi pasión barcelonista levantando la Copa del mundo! (No olvides además que a mi selección nacional, no es que no la dejaran participar en ese obsceno mundial. Es que no la dejan existir! Ni siquiera momificada en un burka). Ahora bien, de nuevo la cruz: el diablo contenido en el Dios Abraxas, quiso que el Dios Maradona y el Mesías que le hizo pequeño, Messi, tuvieran que conseguir la gesta, en un contexto, solo apto para Borbones corruptos!
Y a miles de kilómetros de allí, todos los patriotas argentinos, los que se mueren de hambre y los que les quitan la comida, evadiéndola hacia Miami, enloquecían con el triunfo.
Y mi viejo pianista del extinto restaurante Los Teatritos, seguía tocando y cantando “Caminito” desde el cielo!
Abrazo, amigo!
PD Hoy empieza la Supercopa de España, en la que competirán tres equipos españoles y el Barça. Se celebra en Arabia Saudí! (Y diría, diría, que Piqué, no es del todo ajeno a que así sea)!
Lo que pasa es que la gente se olvida que era un ser humano y que cometía errores como todos, pero el endiosamiento pues ciega muchas cosas.
Gracias por tu comentario Rosana. La frase “quién esté libre de pecado que tire la primera piedra”, en nuestra sociedad, sirve para aplicarla a los demás, pero no a uno mismo.
Cualquiera -eso se ve, especialmente en los Media y redes sociales- se atreve a destrozar a quien ha hecho algo mal. Nunca hay espacio para la tolerancia al error, para dar segundas oportunidades, para perdonar. Eso solo aplica, en cada caso, para uno mismo.
Estamos creando una sociedad agresiva y sin empatía hacia el prójimo
La Guitart !!! Es inolvidable ! Una profe excelente que me daba miedo , con su abrigo de cuero negro y sus gafas oscuras, pero como enseñaba! Como aprendimos francés, con literatura incluida !!
A las chicas nos llamaba “linda” y “flor de invernadero” con sorna jjjjjjj y a los chicos les tiraba de las patillas !
Todas las amigas del cole pensamos q fue una de nuestras mejores profes .
Viva la Guitart !!
Visca la Guitart, Nieves!!! Una de les tres millors professores i professors, que vaig tenir en la mrva etapa escolar!
La Larruy tampoco era mala ehh ???
Al contrari! Era molt bona! No sé si saps que quan era molt jove, no sé si sola o no, va anar amb Vespa a Grècia!
Encara ara guia visites turístico-culturals!!!
Josep Maria, hi ha una dita que diu “es de bién nacido ser agradecido”.
Absolutament d’acord amb el que dius del Xavier, però des del meu punt de vista, potser no feia falta per ensalçar Trias ser tant contundent amb Colau . I pel que fa a Collboni…, totalment d’acord.
Tinc ganes de tornar-te a llegir un post de ficció.
Teresa
Gràcies Teresa. Amb Colau he estat moderat i contingut.
Copio el que m’ha enviat algú que la coneix de fa anys i d’aprop:
“Totalment d’acord. He d’afegir, com explico sovint a qui em vol escoltar, que fa molts anys que conec a la Sra.Colau, atesa la meva vinculació al món social, i he de dir que mai he conegut a algú amb tanta galta i tants pocs principis. Els temps i les circumstàncies l’han fet lideressa dels comuns, però, segons haguessin anar les circumstàncies vitals i socials, podria haver-ho estat de qualsevol altre partit, inclosos cel PP i…Vox.”
Ni, principis, ni valors, ni ideologia, ni el més mínim rigor. Usar la poltrona per viure i muntar una xarxa clientelar i d’endollats.
Podria seguir amb casuística concreta. Si t’interessa, a la teva disposició.
V.olia dir. Es de bién nacido ser agradecido”
Dos mesos després del “desastre” tot confirma que Barcelona mereix millor alcalde i que Trias mereixia millor tracta. Tots perdem.
Ens hem perdut el millor alcalde. Temo que els autors materials de la degradació de BCN, Colau i els seus, aviat tornin a entrar al govern municipal. BCN seguirà expulsant ciutadans i obligant a malviure a pobres i classes mitjanes
He de coincidir amb la valoració del Dr. Trias.
Però ara que ja ha passat el 23J, els resultats són els que son. El PSC ha tret 19 diputats i ERC i Junts en sumen 14 i la CUP esta desapareguda.
Si dolent és “España Roja, antes que Rota”. Que us sembla tots els indepedentistes hagin d’anar junts, inclosa la CUP que va obligar a fer un pas al costat al Sr. Artur Mas ?
Gràcies Lluís. Penso que hi ha moments ens els que la unitat és inexcusable. Per les qüestions de país rellevants. Com la independència, l’amnistia…
I aquí han fallat tots.
Per altres temes, les opinions i vots no tenen perquè coincidir.
I posats a analitzar maridatges estranys, pocs superen el de Collboni/Colau/neofranquistes.
Gracias! Deseando leer la segunda parte!
Llegará, María. En cuanto tenga un rato de tranquilidad para escribir.
Un abrazo!
Hola Josep!
Comparto tu mirada sobre el paso cada vez menos habitual del profesional idóneo de la actividad privada a la cada vez más devaluada actividad pública.
Quizás eso se deba a muchos factores conocidos como la habitual imagen de corrupción, nepotismo y burocracia que suele rodear al actividad pública. Pero es casi inevitable pensar que también estas características están cada vez más presentes en la actividad privada también.
Me parece que una posible causa de esta cada vez más rara transición de gente de la actividad privada a la pública se deba a la pérdida de pertenencia a una comunidad más humanamente manejable. Es decir, en una comunidad pequeña, digamos un grupo vecinal de un pueblo pequeño, era más fácil conocer a los vecinos “idóneos” y ofrecerles y hasta “presionarlos” socialmente para que se hicieran cargo de la cosa pública. Hoy quizás, el caso se da en esos edificios de propiedad horizontal donde los vecinos buscan al “abogado que vive en el 4to piso”, por ejemplo, para que se haga cargo de la presidencia del consorcio de vecinos (aunque incluso ahí, el compromiso suele ser rechazado por falta de tiempo o no querer meterse en problemas…).
Creo sin embargo que este sentido de pertenencia a una comunidad más pequeña podría ser parte del problema y de la solución.
Abrazo Josep, desde Panamá!
Gracias por tu comentario, Christian. El sentido de pertenencia a una comunidad, una empresa, un equipo de gobierno que cree en lo que hace, es un valor positivo. Lo que reclamo de cualquier directivo público o privado, es que su kit de valores sea sólido y contemple que trabaja con y para humanos. Más allá de la capacidad profesional que se les supone. Personalmente, jamás he podido trabajar con superiores que no me han merecido respeto. Puedo haberme equivocado en mi juicio. Por supuesto. Pero he tratado de ser consecuente. Un abrazo
Soy catalana. No entiendo la ventaja para los catalanes de poner una nueva frontera en España y tampoco en Europa. No veo la ventaja cultural, económica ni social.
Gràcies pel comentari, Eva. No podem pretendre entendre tots els punts de vista de tothom. Ni coincidir tots en tot. El que és important és la tolerància i el respecte mutu a les posicions discrepants i permetre que tots les poguem expressar lliurament. És la base de la democràcia.
Un referèndum permetria que tu votessis no a la independència i jo si. El resultat, fos el que fos, l’acceptariem democràticament i ens estalviarem hores de discussions estèrils i anys, de fet segles, de tensió i malestar.
Abrazo inmenso amigo 🙏
Muchas gracias! De nuevo, un placer haber vivido tan de cerca tu excepcional calidad humana! Un abrazo!
Molt interessant article com sempre. Com a immigrant i 14 anys aquí en aquesta terra que considero la meva llar des del primer dia, el tema de “papers per a tots” no estic d’acord i referent a parlar català quan vulguis practiquem! una salutació.
El análisis que planteas sobre el 15M y su comparación con el Mayo del 68 es muy interesante, especialmente al destacar cómo muchos líderes pasaron de posiciones contestatarias a roles integrados en estructuras de poder. Me interesa conocer tu opinión sobre el impacto de este fenómeno en la percepción ciudadana de los movimientos sociales: ¿crees que la integración de los líderes en cargos institucionales ha debilitado la legitimidad del 15M o ha contribuido de alguna manera a consolidar algunas de sus reivindicaciones?
Creo que les ha debilitado más que ayudarles a consolidar posiciones. La Realpolitik, es muy dura y suele provocar transformaciones camaleónicas de “revolucionarios de calle” a agentes del sistema. La maquinaria es muy potente y una cosa es la reivindicación estética de calle y otra muy distinta conseguir cambios desde el legislativo y el ejecutivo. Creo que es lo que ya les había pasado a Ciudadanos y a la CUP y lo que probablemente le pasará a VOX, si algun dia llega a tener responsabilidades reales de gobierno. Es mi oipnión, nada más. Por supuesto, puedo estar equivocado!